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Colgar un sambenito

16 Abr

De dónde viene esta expresión que seguramente habréis escuchado alguna vez
El sambenito era una capa o escapulario, que la Santa Inquisición imponía a los condenados para que llevaran su falta visible. El origen de esta práctica se remonta a las ropas que desde hace mucho tiempo se usaban en la Iglesia como método de penitencia, conocidas como “sacos benditos”. El condenado, que podía dar gracias a Dios por no acabar en el infierno, estaba obligado a llevar esta marca pública como vestimenta durante uno o dos años en el mejor de los casos, o para toda su vida.
Pero como esta marca no era del todo indeleble en el hereje, en ocasiones la iglesia local a la que “pertenecía” el condenado, colgaba el sambenito una vez finalizada la penitencia, de tal forma que el castigo se extendía en el tiempo e incluso alcanzaba a las siguientes generaciones.
Por cierto, el sambenito, según la RAE también es un “letrero que se ponía en las iglesias con el nombre y castigo de los penitenciados, y las señales de su castigo.”. Pero en significado que impregna el dicho que se utiliza actualmente responde a la capa o saco, no al letrero.

Fuente: Curistoria- Curiosidades de la hstoria

Colgar un sambenito

3 May

Entre los antiguos usos de la Iglesia primitiva y después, durante los tiempos de la Inquisición, a los penitentes que lloraban sus culpas y mostraban arrepentimiento, se les daba una vela de cera y se los arropaba con una especie de saco de lana que, previamente, había sido bendecido por el sacerdote o párroco del lugar. De ahí, que a esa prenda se le llamase saco bendito, denominación que más tarde, derivó en las formas “San Bendito” y, finalmente, “Sambenito” y de ahí con los años ha acabado por ser un “San Benito”, aunque la palabra más acertada y correcta sería “Sambenito”.
Este hábito -que, en realidad, era una réplica del saco de penitencia usado por los penitentes de la Iglesia primitiva- consistía en una especie de escapulario de lana amarilla con la cruz de San Andrés, llamas de fuego y otros jeroglíficos estampados en la superficie. Pero, respecto de la etimología de la palabra, hay quienes sostienen que proviene del nombre de San Benito, cuyo significado pasó por designar primero al “escapulario benedictino“, luego al “escapulario que se ponía a los condenados por la Inquisición” y finalmente, “signo de infamia“. El objetivo de penitencia de este atuendo dio origen al dicho popular “Cargar o Colgar a uno el Sambenito”, con el que se expresa el acto de echar sobre alguien una culpa que no merece.

(Fuente: http://www.yaestaellisto.com/el-origen-de-la-frase-colgar-el-sambenito/#ixzz0mrTLXR5E)